miércoles, 19 de octubre de 2016

El poder de las lágrimas



          Hebreos 5:7
 “Mientras estuvo aquí en la tierra, Jesús ofreció oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas…”
          
          Los fisiólogos aman diseccionar este versículo explicando que las lágrimas y gemidos de un ser humano son “un fenómeno psicomotriz complejo caracterizado por el derramamiento de fluido lleno de proteína del aparato lagrimal que limpia y lubrica los ojos.”
       Las lágrimas son mucho más que un lubricante. Son la señal visual del quebrantamiento de una persona que trata de lidiar con una realidad incontrolable. Y muchas veces esas lágrimas son nuestras propias lágrimas.
            Es increíble la gran cantidad de líquido que puede salir de aquellas pequeñas glándulas oculares – cada una aproximadamente en tamaño a una almendra situada atrás del parpado superior.
             Aunque a veces seamos penosos a causa de nuestras lágrimas, la escritura no lo es. Página tras página pinta un cuadro muy vivo de los héroes que conquistaron a sus enemigos pero no a sus emociones.
         Escritores bíblicos rutinariamente utilizaban las palabras “oración” y “llanto” intercambiablemente porque una casi siempre seguía la otra, y estas palabras están típicamente atadas a sentimientos extremos como angustia, felicidad, duda, confianza, agonía, triunfo, y penar. Inclusive hay veces que la Biblia describe la palabra “llanto” como una emoción muda.

        Te comparto la lista de algunos personajes de la Biblia que fueron llorones:
  • El estrés en la vida de David resulto en un sin número de lágrimas al punto que David le pidió a Dios que llenara una vasija con sus lágrimas como recordatorio de su sufrimiento. En otra ocasión confiesa que su almohada se deshizo por todas sus lágrimas y llanto.
  • Dios declaró dos veces que Job era “justo y sin mancha” sin embargo eso no detuvo las lágrimas una vez que perdiera todo.
  • Fueron las lágrimas de Ezequías que conmovieron el corazón de Dios para que añadiera 15 años de vida al rey. Y como pilón Dios también libro a Jerusalén de los asirios.
  • Jeremías, también conocido como el profeta llorón, utilizó sus lágrimas como parte de sus sermones. “Y si todavía se rehúsan a escuchar “lloraré a solas a causa de su orgullo. Mis ojos no podrán contener las lágrimas porque el rebaño del Señor será llevado al destierro.” Y por supuesto que se rehusaron a escuchar y Jeremías lloro amargadamente.
  • Timoteo, el joven pupilo estrella de Pablo y aparente heredero a su ministerio lloró fuertemente al ver que su maestro salía del pueblo sabiendo que posiblemente era la última vez que lo vería.
  • Y no nos olvidemos del apóstol Pablo, quien fuera otro de los líderes en llorar de la Biblia. Pero no fueron ni los 39 azotes en su espalda que le hicieron llorar, ni tampoco fueron las varias golpizas o cuando lo dejaron moribundo tirado después de haber sido apedreado, ni tampoco fueron los tres naufragios de barco que sufrió. No, estas fueron solo razones que causaron lo que Pablo llamó “pequeñas aflicciones monetarias”. Lo que causaba que Pablo llorara era la indiferencia de la gente hacia las cosas de Dios. Que falsos profetas estuvieran guiando a muchas personas inconscientes de lo que hacían a perderse y alejarse de los caminos de Dios. Que  iglesias inmaduras se habían conformado y en muchos casos aceptado las cosas mundanas en lugar de seguir el estudio de la palabra de Dios. Pablo sabía lo que era importante y lo que no lo era. Sus lágrimas lo indicaban. El ministerio no se trataba acerca de él, se trataba acerca del Salvador y de aquellos por quienes Cristo murió. Cualquier otra cosa menor a esta no valía la pena como para derramar lágrimas.


CONCLUSIONES

El llanto es a veces el modo de expresar las   cosas que no pueden decirse con palabras.

Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor que muchas veces se llora de alegría.

Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.

Llorar no indica que eres débil. Desde el nacimiento, siempre ha sido una señal de que estás vivo.

El llanto alivia el quebranto

El alma descansa cuando echa sus lágrimas; y el dolor se satisface con su llanto.

     REFLEXION
  1. Spurgeon, quien fue un gran predicador dijo un día al estar orando a Dios: “Señor, lo que mis palabras no alcanzan a expresarte, te lo dirán mis lágrimas”, ¿habituas expresar con tus lágrimas lo que tus palabras no pueden manifestar?
  2. Un corazón que llora, es más poderoso que un corazón que ríe, ¿sueles fortalecer a tu corazón a través del llanto? ¿hay algo que te impide manifestar tus emociones a través de las lágrimas?
  3. Juan 11:35 dice: “Jesús lloró”, lo hizo frente a la tumba de su amigo Lázaro porque le amaba, el llorar no es un síntoma de debilidad, sino más bien de una expresion genuina de nuestros sentimientos hacia los demás, ¿sueles estar en los momentos dificiles con tus familiares y amistades para brindarles tu apoyo y ser empatico a su dolor?
  4. Bienaventurados los que lloran porque ellos recibiran Consuelo desde el cielo, ¿estás consiente de que tus lágrimas tiene promesa de ser consoladas por el Señor?
         ______________________________________________________
         Pastor Oscar
         Invitaciones a conferencias y talleres sobre estos temas o de liderazgo, llamar al 017351525825 ó escribe al correo: oscarhp07@hotmail.com

2 comentarios:

  1. Sea cual sea el motivo de las lágrimas, al final, siempre hay una sensación de descanso...
    Bendiciones

    ResponderEliminar